Mujeres tras las rejas II
- Laboratorio de Traducción

- 5 jul 2024
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 25 mar 2025
julio 05, 2024
En esta segunda entrada dedicada a la ONG Mujeres Tras las Rejas, que trabaja con mujeres privadas de libertad en la ciudad de Rosario (Argentina), compartimos una entrevista con las actuales mediadoras del taller de poesía. En ella, Graciela Rojas, Claudia Almirón, Rosana Guardala y Lilian Alba nos cuentan sobre su forma de trabajar y entender el taller. Después de la entrevista, presentamos una selección de poemas producidos en talleres de años anteriores y publicados en diferentes fanzines. Cabe destacar que buena parte de estos poemas son resultado de una escritura colectiva y/o anónima. Es decir, se trata de una propuesta estético-política que se sale de los encuadramientos individualizantes

Para la presente entrada, contamos con la colaboración de mujeres privadas de libertad en la Penitenciaría Femenina de Foz do Iguaçu, que, también de forma colectiva, en el espacio de los talleres de escritura creativa organizados por el proyecto Direito à Poesia, realizaron la traducción de la mayoría de los poemas al portugués.

Para la traducción, de manera general, se adoptaron los siguientes pasos: primero, se leyeron los poemas en voz alta en español y las participantes del taller hicieron una traducción oral a partir de lo que comprendían por la proximidad entre las lenguas. Luego, les talleristas ofrecieron algunas explicaciones sobre palabras o expresiones no entendidas y sobre el registro, por ejemplo, si los términos utilizados eran jergas. A partir de las diferentes versiones propuestas, el Laboratorio de Traducción de la UNILA definió las versiones finales, las cuales fueron presentadas a las participantes para su aprobación.
Al lado de los poemas y sus traducciones aparecen algunos de los comentarios (o mejor, de los efectos) que la lectura que los poemas de las escritoras privadas de libertad en Rosario produjeron en las lectoras y traductoras privadas de libertad en Brasil. Asimismo, aparecen otras posibilidades de traducción que surgieron en voz alta durante el proceso de traducción colectiva.
En el caso de los poemas “Ser madre, ser niña” y “El pecado y el perdón”, se partió de una primera traducción hecha individualmente (por Mayara Nunes Correa y Gabriela da Silva de Brito, respectivamente) y luego se hizo una revisión conjunta, en voz alta, en el taller. Los poemas “No se puede volar con requisa...” y “Lo cotidiano” también fueron primero traducidos individualmente, por Mayara Nunes Correa y Josiane Henrique, y después revisados por los integrantes del Laboratorio de Traducción de la UNILA, quienes se encargaron también de la traducción del poema “Como una juntada permanente”.

Participaron de las traducciones: Ana Laura Mendes, Andreia da Silva, Cassia Teixeira, Dyullian Correa, Fernanda de Souza, Iraci de Freitas, Jennifer Alecrin, Josiane Henrique, Karla Pinow, Kauana Domingues, Mayara Correa, Lucas dos Santos, Tainara Neves, Thalia Naiser, Vitoria Adão, Viviane da Cruz y Gabriela de Brito.

¿Por qué, entre los talleres que ofrecen Mujeres Tras las Rejas, decidieron hacer uno de poesía? ¿Cuál es la importancia de estos talleres para ustedes?
Creemos en la poesía como forma de mirar, de ver las cosas de manera nueva, es decir, como una forma de detenerse que resulta habilitante. Por lo que la escritura puede o no tener la forma de un poema, pero siempre tiene esencia, ritmo, música y, sin lugar a dudas, la novedad de eso que nace ante la vista de quien escribe.
La palabra como puente... sentir, decir, hacer posible. La emoción se transmite en las voces protagonistas. La poesía es piel, grito, angustia, duda, interrogante, risa y nudo en la garganta. Es el modo y la forma.
Las chicas, a menudo, hacen referencia a los talleres como lugares de distracción o que les traen aire, bocanadas. Les permite salir un rato de la asfixiante y atemporal rutina.
El mundo simbólico que abre la escritura produce efectos directos en quienes participan del taller. La propuesta de una escritura particular, como lo es la poesía, no solo abre ese mundo si no que lo multiplica al buscar las palabras exactas, la frase contundente, el giro que comunique mejor. No solo es un ejercicio de mera escritura sino que potencia todo aquello que no se permite expresar intramuros, aquello que permite ir hacia mundos imaginarios, fantásticos o paralelos en un lugar enrejado y gris.
¿Qué nos pueden contar sobre el funcionamiento de los talleres de poesía? ¿Nos podrían dar algunos ejemplos de actividades que han hecho?
El taller dura alrededor de una hora y media. Preparamos el lugar y las esperamos. Eso quiere decir que armamos una merienda con té, mate o algo fresco, depende de la época del año y algunas galletitas. La merienda propicia un clima de espera, cotidianidad, cercanía e intimidad que favorece que surja el intercambio entre todxs.
Luego, presentamos la propuesta que siempre es una invitación, nunca una obligación. La actividad recupera algún texto breve, disparador o también puede que, como en algunos casos, deje de lado la lectura para dar paso a los sentidos (olfato, escucha) y luego escribir a partir de esa percepción.
Una vez que termina el proceso de escritura y si las chicas quieren, se las invita a compartir la lectura del texto que escribieron ese día. Algunas leen sus propias producciones, otras aceptan que una compañera lea la suya. La idea de leerlas en voz alta es que puedan animarse a abrirse y además a ver que muchas veces los sentires son compartidos. Este momento suele estar plagado de emociones disparadas por los escritos. Alegría, ansiedad, temor, tristeza, nostalgia y amor que se entrelazan en una charla informal donde cada una puede expresar libremente aquello que provocó un texto. Sacarlo a viva voz, cotidiana y simple.

¿Qué relevancia tiene, para ustedes, publicar los productos de los talleres?
Es muy importante para la ONG pero sobre todo para las chicas privadas de su libertad porque muestra que la palabra traspasa muros y que el lugar en el que están es una circunstancia, pero el deseo y el trabajo en ello las puede conducir a otros potenciales lugares. Refuerza la idea de poder estar en contacto con el afuera desde otro lugar, no el de “presas” sino el de escritoras, autoras de una obra colectiva. Que sus escritos lleguen a lugares como los salones de los Terciarios o el Festival Internacional de Poesía, que se realiza anualmente en nuestra ciudad. Saber que son leídas por ustedes y que les interesa traducir sus obras genera un cimbronazo a su realidad.
Mujeres que no son vistas, ni oídas, que viven en un mundo paralelo al que vive el resto de la sociedad, que cargan o cargaron estigmas sociales por encontrarse allí. Así vuelven a ser vistas y oídas, tenidas en cuenta y eso pone en valor a la persona, la dignifica. Es más que relevante, es creer en la creación, saber ser potentes, reconocerse como hacedoras, mostrarse desde lo profundo. La palabra nutre, abriga, calma.


Gisela Schimpf & Daniela Dalinger
Poema del fanzine Que tu mente sea tu piloto


Creación colectiva
Poema del fanzine Mujeres tras las rejas

Anónimo
Poema del fanzine Mujeres tras las rejas

Anónimo
Poema do fanzine Mujeres tras las rejas

Creación colectiva
Poema del fanzine Mujeres tras las rejas

Lucía Alcaraz & Rosana Esquivel
Poema del fanzine Mujeres tras las rejas


Lucía Alcaraz & Rosana Esquivel
Poema del fanzine Mujeres tras las rejas

Ana Basualdo, Cintia Giménez & Rosana Maidana.
Poema del fanzine Las Leonas

Creación colectiva
Poema del fanzine Las Leonas

Creación colectiva
Poema del fanzine Las Leonas
Nesta entrada participaram integrantes do Laboratório de Tradução da Unila: Caterine Hernández, Leonardo Chirino, Amanda Lembeck, Janaina Pontes, Penélope Chaves, Ana Laura Binsfeld Vieira, Ximena Vargas, Mario Rodríguez Torres y Bruna Macedo.
Assim como do projeto Direito à poesia: José Ignacio Monteagudo Robledo, Angélica Moreno Usaquin, Gabrielly Couto, China Tapia, Marco Miranda e Anderson Alves dos Santos.
Labels: Mujeres tras las Rejas




Comentarios