Mujeres de Frente I: organización feminista popular y antirracista en Ecuador
- Laboratorio de Traducción

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Esta es la primera entrada, de dos, dedicada a Mujeres de Frente, un colectivo feminista, antirracista y antipunitivista ecuatoriano con más de 20 años de trayectoria.
En esta primera entrada compartimos la introducción de su libro Mujeres de Frente: una historia de organización feminista popular y antirracista en Ecuador (2004–2024), en la que se presenta el colectivo, su conformación, sus posiciones y sus principales campos de actuación a lo largo de su extensa trayectoria. El libro fue publicado en 2024 por Kikuyo, una “editorial interdependiente al servicio de las luchas sociales, que en apuesta por el trabajo colectivo, prioriza una labor editorial hacia la deselitización del libro”, como ellxs mismxs se definen en su página.
La traducción al portugués brasileño de este primer texto fue realizada por los estudiantes de la UNILA Anderson Muriel Moreira Wisniewski y Talles do Nascimento Martins, y revisada por lxs professorxs Bruna Macedo y Mario Torres.
En la segunda entrada presentamos el capítulo “Voces de amor entre mujeres encerradas”, traducido conjuntamente al portugués brasileño por mujeres privadas de libertad en la Penitenciaría Femenina de Foz do Iguaçu y académicxs de la UNILA.


Introducción del libro Mujeres de Frente: una historia de organización feminista popular y antirracista en Ecuador (2004–2024)
Este libro recoge testimonios, análisis, manifiestos, afiches, canciones, alocuciones públicas, imágenes y videos de una historia de organización feminista popular y antirracista de Ecuador, cobijada bajo el nombre colectivo de Mujeres de Frente y vivida por mujeres presas, excarceladas, familiares de personas en prisión, comerciantes autónomas callejeras, recicladoras de residuos urbanos, trabajadoras del hogar a destajo, trabajadoras sexuales eventuales, estudiantes en proceso de alfabetización, de educación primaria, media y superior, profesoras universitarias, mujeres indígenas, afrodescendientes, cholas y mestizas desmemoriadas y en proceso de búsqueda de sí mismas en nuestras ancestras, heterosexuales, bisexuales y lesbianas.
Mujeres de Frente nacimos al calor de los motines carcelarios de 2004 en el corazón del Estado punitivo: en la cárcel de mujeres de Quito donde, para empezar, escribimos en un mural enorme "¿Por qué callar si nací gritando?" Nos criamos y hemos crecido dentro y fuera de las prisiones, en los barrios, las calles bullentes de intercambios, las plazas y salones de la disputa política formalizada, los centros contraculturales en reinvención permanente.
En este libro compartimos una selección de fragmentos de una historia de vínculos apasionados y organización construida en la fractura que en nuestra región segrega, es decir, separa geográfica y socialmente territorios y personas, distinguidas como ciudadanas de sitios y gente señalada como incivil y delincuencial. Por eso mismo, a quien lee, le ofrecemos reflexiones en diversos planos de complejidad: le proponemos pensar los dilemas de construir una voz colectiva —tramada de singularidades, ahí donde el acceso diferencial a los medios de expresión produce silencios y, peor aún, ventriloquias destructivas de la posibilidad de compartir experiencias difíciles de creer por la crueldad infinita que entrañan o por las alternativas radicalmente antisistémicas que atesoran. Le retamos a reflexionar sobre la dificultad de construir organización social ahí donde las más enriquecedoras diversidades interactúan con las más profundas desigualdades, ahí donde una enorme potencia social es al mismo tiempo amenaza permanente de estallido de vidas vividas a la sombra de la inagotable crueldad del estado¹ punitivo. Le planteamos pensar una apuesta política antipunitivista en una fase de la historia del colonial/capitalismo en la que la acumulación depende, justamente, de la destrucción deliberada de tejidos sociales, del encarcelamiento de masas y la guerra. Esos, entre otros problemas de diversa escala, quien los lee, entreverá, como agente activo de interpretación de la multiplicidad que es esta unidad organizativa con 20 años de proceso de frente al Estado punitivo, en favor de vidas que merezcan ser vividas.
Compartimos, con quien nos mira a través de estas páginas y sus enlaces, el resultado de un proceso emocionante de revisión de nuestra historia y de difícil selección de material, que supuso para las compiladoras una enorme gratitud con las que fueron parte de este proceso, haciéndonos posibles a las que hoy somos, incluyendo a las que nos vamos juntando a esta promesa de ser en común y en lucha, y a las que permanecemos desde 2004. Mujeres de Frente nunca fue un colectivo; si esta palabra nombra a un grupo definido de compañeras, siempre fuimos un dispositivo feminista de acción política. Nos entendemos como una fuerza colectiva sostenida por nuestras ancestras de mediana edad y nuestras jóvenes lideresas que hacen posible el vínculo, la convivencia y la acción colectiva sostenida de decenas de compañeras y, en momentos críticos, de cientos de mujeres que juntas hemos enfrentado las arremetidas del Estado carcelario. Nos definimos como organización feminista popular y antirracista contra el castigo, porque ‘dispositivo’ parece una palabra que podría poner en duda para nosotras mismas la existencia política consistente que supone la palabra organización, y que necesitamos como sobrevivientes y mujeres organizadas contra el patriarcado colonial capitalista.
Este libro está compuesto de tres partes. La primera, "En la cárcel de mujeres (2004 - 2009)", da cuenta de cómo nacimos y cómo empezamos a pensar y actuar juntas en la diferencia, la desigualdad y el encierro. En ese contexto produjimos los dos primeros números de nuestra revista Sitiadas y, en alianza con otras compañeras y colectivas del movimiento feminista, fundamos la revista feminista Flor del Guanto y el centro contracultural Casa Feminista de Rosa² en el centro de la ciudad de Quito. Es así que mucho del material que compone esta primera parte ha sido tomado de dichas publicaciones, además de otras, producto de colaboraciones con los movimientos sociales de nuestra ciudad andina. En esta primera parte, la vida en el encierro en sus más diversas dimensiones, desde los abismos de la soledad hasta los partos y maternidades, constituye el motivo fundamental de expresión y reflexión, así como la alianza que hizo posible nuestra organización en ese contexto adverso.
La segunda parte de este libro, "Co-investigadoras, escritoras y lideresas populares (2009 - 2024)", muestra cómo, en los hechos de la vida colectiva, cada una de nosotras se va forjando como lideresa en la medida en que se cultiva como co-investigadora y escritora: constructora de una palabra propia, de conocimiento producido en común, y de acción política colectiva. En esta parte compartimos textos publicados en nuestras revistas Sitiadas y Flor del Guanto y en otras publicaciones impresas, pero también artículos inéditos que dan cuenta de un proceso de producción permanente de nosotras mismas: de cada una y de nuestra organización. En esta segunda parte las prisiones y el Estado punitivo siguen siendo motivo de reflexión; sin embargo, en la medida en que nuestra organización fue incorporando mujeres diversas, todas atenazadas por los poderes punitivos del Estado, aunque no todas vinculadas a las prisiones, quien lee encontrará otras reflexiones, por ejemplo, en torno al comercio popular en los márgenes del mercado capitalista, la explotación sin patrono en esos contextos, la migración interna o el traslado de mujeres empobrecidas dedicadas a tareas de reproducción, abandonadas por el Estado en cuanto a la provisión de acceso a la salud.
Finalmente, en la tercera parte, "De frente al Estado Criminal (2008 - 2024)", compartimos reflexiones y prácticas de nuestra acción política contra el Estado punitivo, reorganizado en las últimas décadas en favor de un empresariado mafioso que acumula capital entre lo legal y lo ilegal. En esta parte, ofrecemos una selección de material publicado e inédito que abona a la comprensión de la progresiva reorganización del Ecuador como Estado Criminal, que hoy definimos como: institucionalidad que legaliza la propiedad privada y la seguridad de las élites, al mismo tiempo que impulsa y legitima los despojos de territorios comunes y la criminalización violenta de los sectores populares más depauperados; Estado que de esa manera genera y sigue produciendo no solo multitudes expulsadas del contrato social, sino masas de jóvenes racializados, convertidos en fuerza de trabajo descartable, disponible para empresarios y políticos mafiosos en las mega-prisiones y los barrios más emprobrecidos del país; institucionalidad productora de estructuras de violencia (para)militar de largo aliento en favor del capital. Consideramos esta parte del libro un importante aporte al pensamiento colectivo, porque ofrece material que produjimos al calor de movilizaciones sociales de masas que se levantaron como espontánea resistencia a duros golpes que el Estado punitivo dio a la población criminalizada en los periodos de gobierno progresista (especialmente en 2014, cuando se inauguraron las mega-prisiones de alta seguridad) y neoliberales (especialmente en 2021 cuando nos asolaron las primeras masacres penitenciarias, y desde inicios de 2024 cuando el gobierno declaró el Conflicto Armado No Internacional, es decir, la guerra a los pueblos). Este material producido al calor de movilizaciones sociales multitudinarias de cuerpos y tejidos sociales literalmente desgarrados en periodos de gobierno que solemos pensar como antagónicos —progresista y neoliberales— permite pensar la configuración del Estado Criminal como transformación estructural, no coyuntural, en la actual fase de la historia del capitalismo.
Este libro constituye una celebración y una certeza en la adversidad. La celebración de sobrevivir construyendo alternativas reales de vida digna en común, y la certeza de que vale la pena perseverar en la construcción de organización en la diversidad y la desigualdad, para comprender y resistir a la guerra que nos ha declarado el patriarcado colonial capitalista. Celebración y organización en el sostenimiento de nuestra Casa de las Mujeres, en el cuidado colectivo de nuestros hijos e hijas y la protección de las infancias contra las violencias, en el compartir la comida, las risas, los llantos, las inagotables horas de conversación, en nuestra Escuela de Formación Política Feminista y Popular y los ejercicios de co-investigación y escritura, en los emprendimientos productivos que con mucho esfuerzo sostenemos, en las marchas, los plantones, los paros, en asamblea, en la ocupación de espacios públicos, juntas. Así seguimos malvividas, malcriadas, bien paradas, organizadas.
Notas
¹ A lo largo del libro usamos mayúsculas y minúsculas para la palabra Estado/estado según el énfasis de cada texto. Por un lado, el uso de mayúsculas denota que nos estamos refiriendo a una institución que puede ser pensada en sí misma. Por otro lado, el uso de la minúscula posibilita una doble lectura: la institucionalidad estatal en sus diversos ámbitos, múltiple, hecha de diversos personajes y fisuras; y el estado de cosas creado por la puesta de dicha institucionalidad.
² La Casa Feminista de Rosa nació como centro contracultural gestionado por diversos colectivos feministas activos en la ciudad de Quito, entre ellos el Colectivo Feminista, las compañeras del colectivo mixto La Pepa, y Mujeres de Frente.






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